La Confederación Española
de Organizaciones de Mayores reivindica una mayor dotación
presupuestaria para la atención a la Dependencia y
al incremento de las pensiones
Una de las principales discriminaciones
que sufren las personas mayores es su ausencia en los órganos
de decisión política
La Confederación Española
de Organizaciones de Mayores (CEOMA) considera insuficiente
la cantidad destinada en los Presupuestos Generales del Estado
2006 al incremento de las pensiones y a la atención
personas dependientes, en el año en que está
previsto entre en vigor la Ley de Dependencia.
Ante la celebración del Día
Mundial de las Personas Mayores, mañana
sábado, 1 de octubre, el presidente de CEOMA, Eduardo
Rodríguez Rovira, ha señalado que la
escasez presupuestaria para la asistencia y las pensiones
“son sólo dos ejemplos de la discriminación
que sufren las personas mayores”. En este sentido, ha
recordado que, en España hay más de 7,2
millones de personas mayores de 65 años (un 17 por
ciento de la población) y se espera que para
2050 esta proporción se eleve hasta el 30,8 por ciento,
por lo que en ese año España será el
país más envejecido del mundo después
de Japón, según los últimos datos del
IMSERSO.
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Para CEOMA, una de las principales causas de
la discriminación que sufren las personas mayores es
la ausencia de este grupo social en los órganos de
decisión política, como por ejemplo
las ejecutivas de los partidos (2,41 % de mayores), en el
Congreso de Diputados (2,86%) o en los Ayuntamientos más
importantes (1,43%). “Las personas mayores deben estar
más presentes en las altas instituciones del Estado
para que se les tenga en cuenta a la hora de diseñar
las políticas que nos afectan”, ha reconocido
Rodríguez Rovira.
El 90 por ciento de las personas que nacen hoy
llegarán a viejos y la esperanza de vida en España
sigue aumentando al tiempo que desciende la tasa de natalidad.
Por este motivo, CEOMA apunta directamente a la discriminación
que sufre este grupo social, cada vez más numeroso,
en los distintos ámbitos de la vida y muy especialmente
en la Sanidad, donde la discriminación se traduce en
visados impuestos a las recetas de fármacos antipsicóticos
para mayores de 75 años, el límite de acceso
a la tecnología punta en diagnosis y tratamiento, la
falta de unidades especializadas de geriatría y de
médicos geriatras, y el déficit de unidades
de cuidados paliativos en los hospitales.
En el ámbito internacional, el
responsable de Asuntos Internacionales de la Confederación,
Carlos Ferreyra, ha informado del desarrollo del programa
“Vulnerables” de CEOMA cuyo objetivo
es que la ONU declare a las personas mayores en situaciones
de catástrofe como grupo especialmente vulnerable
en los protocolos de Ayuda Internacional, algo que no ha sucedido
tras el tsunami en Asia, en el que miles de personas mayores
perdieron la vida y otras tantas quedaron abandonadas a su
suerte, sin la protección de la familia ni de la administración.
El reciente huracán Katrina, en Estados Unidos, ha
vuelto a poner de relieve la vulnerabilidad de las personas
mayores en situaciones de desastre.
Ferreyra ha reclamado que “una de
las agencias de la ONU actúe de forma activa en apoyo
de las personas mayores o que se cree en el sistema una Agencia
especializada para las personas mayores como lo es UNICEF,
para la infancia”.